incluso muchos de los ingredientes le resultarán difíciles de pronunciar, o simplemente entender de qué ingrediente se trata.
Podrá encontrar terbutilhidroquinona (TBHQ), un preservante para evitar la rancidez en los productos procesados utilizando grasas, además verá BHA (hidroxibutilanisol) y BHT (butilhidroxitolueno), ambos considerados generalmente seguros, pero hay estudios contardictorios al respecto de la seguridad para su uso en humanos. Nitrito de sodio o nitrato, éstos se utilizan como conservantes en las carnes procesadas y su consumo se ha vinculado a un mayor riesgo de padecer cáncer y enfermedades del corazón.
También puede encontrar benzoato de sodio, el cual altera ligeramente el sabor de la comida; en parte es por ello que, fresco nunca sabe igual que enlatado. Si bien estos productos químicos parecen ser seguros para la mayoría de la gente, algunos usuarios reportan reacciones alérgicas graves, al igual que sucede con otro conservante, los sulfitos.
El favorecer la utilización de los ingredientes menos procesados -por sobre aquellos listos para ser usados-, tiene la ventaja de permitirnos recortar en una gran medida los azúcares añadidos, la cantidad de sal ingerida y los preservantes en general.
Muchos de los preservantes que ingerimos vienen dentro de la comida chatarra, que de todas formas no es recomendable consumir, por lo que está de más hablar sobre los peligros de los preservantes en ellas. Sin embargo es necesario que piense que todo aquello, que en vez de venir de la hortaliza, la granja o el matadero, salió de una procesadora, empacadora o fábrica, viene cargado de preservantes, sal y azúcar, por decir poco, pues muchos vienen preparados con grasas de baja calidad nutricional, como lo es el aceite de palma.
Recuerde: cuanto menos industrializado sean nuestros alimentos menos calorías tienen.
Dr. Juan Murúa